Guía
Preparar tu material fuente
Casi todo lo que hace bueno o malo a un curso generado se decide antes de generarlo. Esto es lo que de verdad mueve la aguja.
8 min de lectura · Actualizado en septiembre de 2026
La regla que más importa
Un generador con respaldo solo puede ser tan correcto como los documentos que tiene detrás. No inventará una política que olvidaste incluir, y no corregirá en silencio una que esté obsoleta: enseñará fielmente a tu equipo lo equivocado, con una cita que demuestra que tú se lo dijiste.
Así que la hora más valiosa que puedes dedicar no es al encargo. Es a decidir qué documentos están realmente vigentes.
Qué incluir
Incluye lo que un compañero bien informado le daría a alguien nuevo: el manual, el procedimiento, el documento de política, la página de la wiki que todo el mundo enlaza. Prefiere documentos escritos para que los lea una persona antes que los generados para un sistema.
- Manuales y documentos de política, aunque sean largos: la longitud no es el problema, la obsolescencia sí
- Procedimientos y listas de comprobación, que producen las lecciones más directamente evaluables
- Las páginas de la wiki que la gente enlaza de verdad en el chat, no las que simplemente existen
- Notas o transcripciones de reuniones donde se tomó una decisión que nunca se escribió bien en otro sitio
Qué dejar fuera
Cada documento que añades se convierte en algo que el Redactor puede citar, así que un documento malo no es neutro: es un riesgo con nota al pie.
- Todo lo que esté superado. Si dos documentos se contradicen, el Verificador lo marcará, pero no puede saber cuál es el vigente
- Borradores aspiracionales. Un documento que describe cómo te gustaría que funcionara algo se enseñará como si así funcionara
- Presentaciones que son casi todo imágenes. Hay poco texto que citar, y lo que hay suele ser fragmentario
- Datos personales que no necesitas en el curso. Si un documento solo es relevante por un párrafo, pega ese párrafo
El formato casi no importa, la estructura sí
No hace falta limpiar el formato, corregir erratas ni convertir nada. El Ingestor se apaña con PDF desordenados y Markdown a medias sin quejarse.
Lo que sí ayuda es una estructura que el analizador pueda ver: títulos de verdad en vez de negritas haciéndose pasar por títulos, listas que son listas y tablas que son tablas. Un documento con jerarquía clara produce fragmentos más precisos, y los fragmentos precisos producen citas que apuntan a un párrafo y no a una página.
Cuánto es suficiente
No hay mínimo, pero sí un suelo por debajo del cual no deberías esperar un curso. Un memo de dos páginas contiene una lección, no un temario, y el Arquitecto lo dirá en vez de estirarlo para que parezca sustancioso.
Como orientación: un capítulo sólido de un manual produce un módulo. Un manual entero produce un curso. Un memo produce una lección que probablemente deberías enviar por correo.
Escribe el encargo como un resultado
El encargo no es un resumen de los documentos: el equipo ya los ha leído. Es lo que los documentos no pueden decirle: qué debería ser capaz de hacer alguien después.
«Cubrir la política de devoluciones» produce un recorrido por un documento. «Alguien nuevo en soporte debería resolver una devolución de principio a fin sin preguntar a nadie» produce un curso, porque ahora hay una prueba de si cada lección se gana su sitio.
Piensa en la segunda versión
Las fuentes son inmutables una vez ingeridas, y eso es lo que permite al Curador compararlas después. Cuando tu manual cambia, añades la versión nueva en vez de editar la vieja, y CourseSaga te enseña exactamente qué lecciones se construyeron sobre la parte que se movió.
Esto funciona mucho mejor si tus documentos viven en una dirección estable. Una página de la wiki se podrá volver a comprobar siempre; un PDF que alguien te envió por correo en marzo, no.
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Escribir objetivos de aprendizaje que aguanten
Con el material en orden, los objetivos deciden la forma de todo lo demás.
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